Desde hace un tiempo tengo la sospecha de que no fuimos creados para levantarnos a la seis o siete de la mañana… No, que va. Es un episodio violento.
Que te arranquen del calor y suave textura de tus sábanas…del suave contacto de tu pareja…de dulces sueños… no puede ser natural.
Levantarse un poco después ya es otra cosa… El cuerpo te agradece despertar tanto como te agradeció el sueño.
Pero no son así las cosas… Y por eso andamos todo el día con cuerpos resentidos que nos sirven por mera obligación, pero sin gusto alguno… Porque añoran la pareja, las sábanas, el sueño….